Claves de la Depresión: víctima y castigador interno

Una de las principales enfermedades actuales es la depresión.

Cuando la persona sufre este trastorno deja de tener energía para realizar cualquier actividad simple o compleja. La depresión puede afectar todas las parcelas de nuestra rutina desde la manera de relacionarnos con los demás, a la manera de comer, de vestirnos o incluso el aseo personal. La persona siente un profundo vacío interior, se encuentra continuamente triste, convive con sentimientos de culpabilidad y odio hacía ella misma y hasta puede plantearse el suicidio.

Ante este trastorno la persona se ve incapaz para cambiar su situación.  

¿Cómo aparece la depresión y cómo poder revertirla?

A continuación enumero algunos de los escenarios donde puede aparecer la depresión:

  1. El duelo por una pérdida de un ser querido, una ruptura de relación, la pérdida de un proyecto personal o la propia salud.
  2. Una nueva etapa en la vida que comienza y supone nuevas responsabilidades que la persona no quiere aceptar ya que se trata de un cambio que implica pérdidas de privilegios. Por ejemplo el comienzo de la vida laboral, aprender nuevas tareas del hogar, que los amigos de toda la vida tengan distintos intereses, etc.
  3. Cuando la rabia no se expresa. La persona al no poder expresar su rabia contra alguien o alguna situación la transforma, sin darse cuenta, en depresión. Es decir se agrede a ella misma en vez de colocar la agresión fuera. Este mecanismo pudo haberlo incorporado desde la infancia.
  4. Cuando la situación vital le pone límites. A la persona le gustaría que las cosas en su vida fueran distintas y al no poder cambiarlas no encuentra la manera de aceptarse en su realidad. Aquí juegan un papel importante su autoexigencia, sus creencias y valores.
  5. El no disfrute de su rutina. La actividad que ocupa la mayor parte de su vida no satisface a la persona. La persona no es consciente de su desidia o frustración y genera una depresión.
  6. Cuando familiares o figuras de referencia de la persona se identifican en su guión de vida con el mecanismo de la depresión esto facilita que la persona adopte a su vez ese mecanismo como parte estructural de su identidad.

Para combatir la depresión a corto plazo, resultan beneficiosas actividades como el deporte, viajar, el contacto con la naturaleza o actividades artísticas y artesanales entre otras. Sin embargo la depresión puede persistir tras estas actividades. Tomar conciencia de que nos encontramos en uno de esos escenarios puede ayudarnos a poner el foco en la manera correcta de transitar el cambio que nos ayude a salir de ella.

Enfoque Terapéutico 

Desde la Gestalt entendemos que de forma inconsciente la persona deprimida divide su personalidad en dos discursos u oponentes: la víctima manipuladora y el castigador. La víctima desea hacer algo que está fuera de su alcance mientras el castigador la recrimina por no hacerlo. 

Una de las exploraciones con las que podemos comenzar en terapia entonces es dar voz a ambas partes , que expliquen sus argumentos, sus contradicciones en ellos y poder acercarlas a un acuerdo. En Gestalt el objetivo es la integración de las partes alienadas de la personalidad..  

Implícito en el proceso de nuestra terapia está el intentar identificar ¨el para qué¨ el organismo de esa persona ha generado una depresión como su solución temporal y que relato hace la persona al respecto.. 

Por último, explicar que para la Gestalt la persona es un todo unificado: cuerpo, mente, emoción y espíritu conforman una realidad conjunta y distinta a esas partes por separado. Por ello cuando en terapia provocamos un cambio en una de esas partes todo el conjunto se ve afectado. Así, en el caso de la depresión al trabajar globalmente con la persona en otros aspectos esto suele colateralmente incidir en una mejora de sus síntomas.