Disolver la Ansiedad

La ansiedad es un estado mental y físico angustioso que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad.

Los síntomas físicos que sufre la persona que la padece pueden ser diversos: ahogo y malestar torácico, palpitaciones y temblores, sonrojo, sudoración, tensiones musculares, náuseas o molestias abdominales, vértigo, mareo, desmayo e inestabilidad, entre otros. 

Por otro lado pueden emerger síntomas psicológicos tales como inquietud, anticipación de catástrofes, miedo a perder el control o a morir, dificultades de concentración, irritabilidad, desajuste del sueño, pérdida de la realidad o despersonalización e incluso fobias como la social, agorafobia, la claustrofobia, etc.

Numerosos estudios* indican que alrededor de cuatro de cada diez personas sufren de manera continuada algún tipo de stress o ansiedad.

¨Su causa profunda debemos buscarla 
en un bloqueo o control excesivo 
de la expresión de nuestras emociones
 


Enfoque Gestalt de la Ansiedad

Desde la Gestalt entendemos la ansiedad como el resultado de intentar bloquear o evitar determinadas experiencias emocionales previas. Estas emociones previas se consideran no asumibles o peligrosas para la persona y entonces su organismo activa una serie de mecanismos para autorregularse con el fin de evitarlas: es entonces cuando aparecen los síntomas de ansiedad.

La ansiedad es por ello una confusión sobre lo que necesitamos. Una lucha entre lo que realmente vivimos y lo que creemos que debería suceder. Esta batalla paraliza a la persona y su capacidad de reacción. Como explica el gestaltista Fco Javier Díaz Calderon ¨Su causa profunda debemos buscarla en un bloqueo o control excesivo de la expresión de nuestras emociones. ¨.

Las personas al no establecer contacto real con algunos aspectos de su entorno desarrollan creencias infundadas que se convierten en un estímulo peligroso que altera al sistema nervioso y pone en un estado permanente de excitación al organismo, el cual ya no puede autorregularse. Todo organismo necesita satisfacer su necesidad, pero la ansiedad, al tratarse de una experiencia imaginaria y desconocerse lo que la provoca, no puede ser satisfecha o completada, por ese motivo solo puede ser distraída o evitada


Abordaje Gestalt

En la Terapia Gestáltica la ansiedad es también considerada una respuesta somática que se da a algo que se encuentra desintegrado en nuestro ser. Por lo que trataremos de descubrir qué emoción y creencias se encuentran detrás de este síntoma con el fin de poder integrar las partes alienadas.

Cuando la persona refiere ansiedad en consulta, facilitaremos el entorno de seguridad idóneo donde acompañarla a que retroceda y se sumerja en la experiencia a fin de situar las sensaciones en el cuerpo. De esta manera intentaremos identificar y contactar esas emociones para poder permitir su expresión genuina sin bloqueos. Es decir, aislaremos la fantasía para facilitar la satisfacción de la necesidad real y presente, en el momento presente.

Respecto a los pensamientos que alentaron la ansiedad, identificaremos juntos esa zona de fantasía o imaginación de la persona donde se encuentran ubicadas esas creencias y situaciones hipotéticas. Revisaremos así, zonas distorsionadas de su autoconcepto, del que guarda de los demás y del mundo, a fin de localizar donde se generó esa autoimagen negativa y sus expectativas catastróficas.

Habitualmente esas creencias respecto a emociones y situaciones fueron generadas en situaciones concretas bajo un entorno familiar o cercano de la persona. La terapia Gestalt nos ayuda a recuperar una imagen más real de nosotras mismas, a eliminar proyecciones erróneas sobre los demás y el entorno y poder satisfacer así las necesidades emocionales en tiempo presente.    


*Cinfasalud sobre "Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés" 2018  y ¨Estudio OMS¨ 2017 


Terapia y Cambio
valentin.aguado.bne@gmail.com